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¿Cómo elegir los KPI más acertados de una empresa?

El KPI (key performance indicator) es conocido como indicador clave o medidor de desempeño, también como indicador clave de rendimiento. Representa una medida del nivel de rendimiento de un proceso. En este caso, el valor del indicador está relacionado directamente con un objetivo previamente establecido. Normalmente su valor se expresa en porcentajes. Para elegir KPI se requiere de mucha atención, ya que los indicadores de rendimiento en las empresas son claves. Para seleccionarlos debe conocer:


  • 1. Su alineación correcta con los objetivos organizacionales: el beneficio empresarial es relativo y, en última instancia, se mide en función de la misión y los objetivos. Sin embargo, esta tarea puede complicarse por el hecho de que la mayoría de las empresas tienen objetivos a corto, mediano y largo plazo de manera simultánea. Además, puede haber un debate sobre el enfoque de rendimiento que se debe adoptar.


  • 2. El costo-beneficio específico de cada uno: al momento de evaluar el costo-beneficio de seleccionar un KPI, se debe indagar sobre si es lo que necesita para medirlo, los tipos de tecnologías y los procesos que se necesitan implementar para poder acceder a los datos de forma periódica y lo que se requiere para poder presentarlos a los interesados, en relación con el costo de todo el proceso y las posibilidades de ganancias o beneficios.


  • 3. Estar seguro al momento de realizar la elección: los KPI deben mantener a todos en la misma ruta y moviéndose hacia la misma dirección, y deben ser lo suficientemente específicos para informar acciones específicas. Si un KPI tiene un nivel demasiado elevado o demasiado indefinido, puede ser interpretado y aplicado de muchas formas diversas.


  • 4. Precisar el de mejor rendimiento empresarial: los KPI son fundamentales para cualquier empresa, ya que contribuyen a dar una imagen en el transcurrir del tiempo de su situación real. Esto es sumamente importante para mejorar la competitividad de la empresa y para alcanzar los objetivos preestablecidos. Estos indicadores son fundamentales para apreciar qué se está haciendo bien y qué no; además de permitir tomar decisiones y planificar de cara a un futuro a corto, mediano y largo plazo.


  • 5. Seleccionar el que resulta más viable para los distintos niveles de gestión: los ejecutivos probablemente estén preocupados por los objetivos a mediano y largo plazo; quienes realizan la gestión quizá se preocupen más por estos objetivos y los operadores por los objetivos a corto plazo


  • 6. Elegir el que se adapte a los cambios: optar por el KPI que más se adecue a los objetivos propuestos por la empresa; si no, la información obtenida no será confiable y no colaborará para nada en alcanzar dichos objetivos.


En este ámbito, se debe tomar el tiempo necesario para reflexionar sobre cómo y por qué un KPI particular es la “clave” para su negocio. Ya que, según sus necesidades, los datos y las métricas son imprescindibles en todas partes, para ello debe conocer definitivamente todos sus beneficios. La elección del KPI dependerá de los objetivos previstos para cada uno de estos factores.

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