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Conoce las variables que determinan el éxito de un emprendimiento

Todo emprendimiento se debe a los sueños de un entusiasta. Alguien que tuvo una idea, ligada luego a un modelo de negocios, al que se sumaron otras personas. Hasta aquí todo va bien y es lo que se define como la fase creativa.

 

Después, viene la puesta en práctica de la idea, etapa en la que comienzan los problemas. Una vez se solucionan los obstáculos propios de la elaboración del producto o el servicio, viene entonces la etapa crucial: enfrentarse al mercado con todas sus difíciles exigencias. Es precisamente en la interacción con los clientes, las ventas, etc., que podemos entender si el emprendimiento tiene verdadero potencial.

 

Conocer y aplicar técnicas de evaluación de resultados de un emprendimiento nos permite saber si vamos por buen camino. Las técnicas de evaluación ayudan en dos sentidos; por una parte, permiten entender el comportamiento del mercado respecto al emprendimiento, y por otra, ponen en evidencia los aspectos que debemos mejorar para que el emprendimiento sea exitoso.

 

 

La necesidad, punto de partida para el emprendimiento

 

Antes de entrar en las fórmulas y procesos de medición de resultados, debemos evaluar la misma génesis del emprendimiento. ¿Realmente soluciona una necesidad y responde a los intereses de los clientes en la zona donde se ubica? De hecho, si el emprendedor no obtiene respuestas claras a estas preguntas simples, podría comenzar condenado al fracaso.

 

Idea – Necesidad. ¿Realmente satisface la idea una necesidad?, muchas ideas obedecen más al deseo del emprendedor que a la existencia de una necesidad real en el mercado. Por eso es recomendable realizar un pequeño estudio de mercado para ajustar la idea a las necesidades de los futuros clientes.

 

¿Es viable la idea? Esta es una pregunta clave. Son muchos los factores que entran en juego relacionados con una idea; algunos dependerán del emprendimiento, otros no. Mientras más factores dependan de terceros, más alto será el riesgo. Por ejemplo, Uber solo creó la plataforma, lo demás dependía de los taxistas y los clientes. Si a los taxistas no les hubiese convencido la idea o el margen de ganancia, Uber no habría sido viable. 

 

¿Existe la tecnología? Podemos tener una gran idea, pero si no existe la tecnología para materializarla, o es muy compleja y se encuentra aún reservada a círculos de investigación, el emprendimiento dependerá en extremo de procesos tecnológicos que no controla. 

 

Modelo de negocio. La idea puede ser muy buena, viable y resolver una necesidad, como es el caso de Rappi, el emprendimiento Colombiano que ya está en México y Argentina y ha obtenido inversiones por el orden de los 200 millones de dólares. 

 

Sin embargo no todos los modelos de negocios serán tan exitosos. Lo primero es conocer si ¿están los clientes dispuestos a pagar por nuestra idea? A veces, nuestros potenciales clientes no ven como prioridad pagar por un determinado servicio o producto. Muchos emprendimientos digitales freemium no despegan porque, aunque tienen una gran cantidad de suscriptores, estos no contratan el servicio premium. Los márgenes de ganancia son otra variable a considerar, ya que a veces son tan bajos que no vale la pena el esfuerzo.



Rentabilidad del emprendimiento

 

Una vez determinado el potencial del emprendimiento en función del análisis de la idea, desde la perspectiva de la relación necesidad-solución-rentabilidad, debemos medir a partir de la inversión la rentabilidad real obtenida para un período de tiempo. Este es uno de los indicadores más básicos y elementales que muchos emprendedores obvian. 



Por ejemplo, la inversión inicial de un emprendimiento digital tiene que ver con la creación de la aplicación, el software, el marketing digital, la estructura legal, etc., inversión que se incorporará a los gastos fijos y se espera recuperar en un período determinado de tiempo. Ahora, todo el pago del personal de marketing y comunicaciones, de los encargados de mantener la aplicación, de la secretaria, del alquiler de la oficina, etc., se asociará a los gastos propios del servicio digital que se ofrece. Si los ingresos son mayores que la inversión inicial y los gastos variables, podemos decir que el emprendimiento es rentable.



Evidentemente, ningún emprendimiento será rentable inmediatamente. Pasará algún tiempo antes de lograr el punto de equilibrio y un tiempo más antes de empezar a recibir ganancias. Una web de noticias, por ejemplo, tarda de dos a tres años en ser rentable. Otros emprendimientos de servicios administrativos o startup digitales deben comenzar a tener ingresos a los 100 días, pero cubren sus gastos más o menos al año. 



Cuánto tiempo esperar por la rentabilidad del emprendimiento


 

La mayoría de los inversionistas aspiran a recuperar la inversión inicial en un año. Aunque es difícil saber con exactitud cuánto tiempo puede tardar un emprendimiento en despegar, eso dependerá de factores como aceptación del producto, conocimiento por parte de los posibles clientes, etc.



Lo recomendable, en todo caso, es realizar los siguientes cálculos una vez transcurrido el primer año:



  • 1. Toma todos los gastos, alquiler, salarios, incluso los del mismo emprendedor, y réstalo a las ganancias obtenidas.

 

  • 2. Si mes a mes obtienes más beneficios, el negocio es rentable. Determina el porcentaje de rentabilidad.

 

  • 3. Define qué proyectos, servicios o productos son más rentables.

 

  • 4. Si el emprendimiento da pérdidas, realiza entrevistas a clientes o un estudio de mercado para hacer cambios. Si después de tratar de corregir el rumbo las dificultades siguen, es mejor detenerse que perder más. 

 

 

Otros indicadores que definen el potencial del emprendimiento


Además de la rentabilidad, hay otros indicadores del éxito del emprendimiento que señalaremos a continuación.



Grado de innovación: Si la hipótesis de negocio es viable, las entrevistas con los primeros clientes han sido positivas. Es hora de buscar en el mercado productos y servicios similares, definir la competencia y cuáles mejoras o innovaciones son propias del emprendimiento. Si estamos un nivel adelante, tendremos más opciones de éxito.



Posicionamiento: A través de las redes y la posición en los buscadores o SEO, podemos saber si los posibles clientes tendrán forma de llegar al  emprendimiento. Un buen posicionamiento es una ventaja competitiva. Son muchos los negocios que se logran hacer si tenemos un buen SEO y nos encontramos por lo menos en las primeras dos páginas de resultados en buscadores.



Quejas y reclamos: Si las devoluciones y reclamos son elevados, el emprendimiento está en problemas. Se deben hacer cambios urgentes.



Satisfacción: Cada producto debe someterse a la evaluación de los clientes, pues son ellos los que nos darán la información necesaria para mejorar. Si el emprendimiento está bien evaluado, las ganancias comenzarán a llegar. 



Inversionistas: Cuando el emprendimiento tiene potencial atraerá a los inversionistas. Este es un indicador claro de éxito. No importa si aún no ha despagado, ni arroja grandes números de ventas. Basta con un buen nivel de aceptación y un rápido crecimiento para que llame la atención de los inversionistas. Las empresas de capital ángel saben que un pequeño empujón puede convertirse en un verdadero lanzamiento.



El éxito a veces es esquivo. En muchas situaciones, la ausencia de rentabilidad no depende de la idea de negocio en sí; hay diversos factores que influyen. Por eso, lo recomendable antes de abandonar un emprendimiento es tratar de reinventarlo. Un cambio sencillo podría ser la clave del éxito. Triunfar en el difícil mundo dependerá de la actitud. La perseverancia, la disciplina y el entusiasmo son valores fundamentales para alcanzar nuestros sueños. Un emprendimiento es primero un reto, pero una vez consolidado será motivo de orgullo y satisfacción.

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