Comprar un vehículo suele ser una decisión importante. Hay quienes prefieren estrenar carro nuevo y quienes buscan ahorrar dinero al comprar carro usado. En ambos casos existe un trámite que no se puede dejar “para después”: el traspaso de vehículo.
Aunque muchas personas creen que basta con firmar una compraventa y entregar las llaves, legalmente el proceso no termina ahí. Si el cambio de propietario no queda registrado ante Tránsito, el vendedor seguirá apareciendo como dueño del carro y eso puede traer problemas con multas, impuestos o comparendos futuros.
Por eso, si estás pensando en vender o adquirir un vehículo actualmente, esta guía puede ayudarte a entender el proceso de forma mucho más sencilla.
El traspaso de vehículo es el trámite mediante el cual un carro cambia oficialmente de dueño ante el organismo de tránsito correspondiente.
En términos simples, es el paso que convierte al comprador en el nuevo propietario legal del vehículo.
Este procedimiento aplica para carros y motos que ya se encuentran matriculados. Por lo tanto, es el trámite obligatorio al momento de comprar carro usado. Si por el contrario decides estrenar un auto nuevo directo de concesionario, el proceso legal que corresponde no es un traspaso, sino la matrícula inicial.
Antes de iniciar el proceso, es importante reunir todos los requisitos. Tener la documentación completa evita retrasos y vueltas innecesarias.
Estos son los principales documentos para traspaso de vehículo en la actualidad:
Además, si alguna de las partes no puede asistir personalmente, deberá otorgar un poder autenticado.
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Aunque puede variar ligeramente según la ciudad, el procedimiento suele ser muy similar en todo el país.
Antes de cerrar el negocio, revisa que el carro no tenga embargos, prendas, multas pendientes o problemas judiciales.
También es recomendable solicitar el historial del vehículo en el RUNT y revisar que coincidan placas, motor y número de chasis.
Este paso es clave cuando vas a comprar carro usado.
El contrato debe incluir:
Aunque no siempre es obligatorio autenticarlo, hacerlo brinda mayor seguridad jurídica.
Para continuar con el trámite, el vehículo debe estar al día en impuestos.
Además, normalmente se debe pagar la retención en la fuente equivalente al 1% del avalúo comercial del vehículo.
En ciudades como Bogotá, Medellín o Cali, el trámite suele hacerse con cita previa.
El proceso se realiza ante el organismo de tránsito donde está matriculado el carro.
Comprador y vendedor deben presentarse con todos los documentos requeridos. Allí se valida la información y se formaliza el cambio de propietario.
Una vez aprobado el trámite, el nuevo dueño recibirá la licencia de tránsito actualizada.
Una de las preguntas más comunes es: ¿cuánto se demora la transferencia de un vehículo?
En la mayoría de ciudades colombianas, el proceso puede tardar entre 1 y 5 días hábiles, dependiendo del organismo de tránsito y de si toda la documentación está correcta.
Sin embargo, si existen inconsistencias en el RUNT, multas pendientes o errores en las improntas, el tiempo puede aumentar.
Por eso vale la pena revisar todo con anticipación
El valor cambia según la ciudad y el tipo de vehículo.
El costo promedio del trámite para carros particulares ronda entre $200.000 y $350.000, sin contar impuestos pendientes o retenciones.
A eso podrían sumarse autenticaciones, certificados, pago de improntas, derechos de tránsito y retención en la fuente. Antes de hacer el negocio, es buena idea acordar quién asumirá cada gasto.
Muchas personas cometen errores por desconocimiento o por intentar ahorrar tiempo.
Estos son algunos de los más frecuentes:
Sucede cuando entregan el carro firmado, pero nunca hacen oficialmente el cambio de propietario.
Esto puede generar multas, comparendos e incluso problemas judiciales para el antiguo dueño.
Algunas personas se enfocan únicamente en el precio y olvidan revisar embargos o procesos legales.
Un carro barato puede terminar saliendo muy caro.
Entre más tiempo pase, más riesgos existen de inconvenientes con impuestos, accidentes o multas.
No existe una única respuesta correcta. Todo depende del presupuesto y de las necesidades de cada persona.
Un carro nuevo ofrece garantía y menos desgaste. En cambio, un carro usado normalmente tiene un precio más accesible y una depreciación menor.
Lo importante, sin importar la elección, es hacer un proceso de compra seguro y completar correctamente el traspaso de vehículo.
El vendedor seguirá figurando legalmente como dueño del vehículo.
Eso significa que podría recibir multas, cobros de impuestos, reportes judiciales y responsabilidad en accidentes. Por eso nunca se recomienda entregar un vehículo sin finalizar el trámite ante tránsito.
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Muchas personas encuentran buenas oportunidades de compra, pero no siempre cuentan con el dinero completo para pagar de contado.
Tener acceso a un crédito de vehículo puede facilitar la compra, especialmente cuando aparece ese carro que realmente vale la pena.
Si estás pensando en comprar un auto nuevo o un carro usado, conocer opciones de financiación puede ayudarte a tomar la decisión con más tranquilidad y sin descapitalizarte por completo.
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