0%

Ajusta tus finanzas para ser más rentable

Si quieres reducir los costos de tu negocio, tienes que ajustar tus finanzas. Si conoces bien las finanzas de tu negocio puedes reducir los costos, mejorar la rentabilidad y ser más competitivo.

Estas son algunas de las opciones que puedes aplicar en tu negocio.

1. Tener la contabilidad al día

Si tu empresa tiene la contabilidad al día, puedes tomar buenas decisiones financieras. La contabilidad actualizada te presenta la situación real de tu negocio. Si deseas ajustar tus finanzas, lo primero que debes hacer es asegurar la calidad de tu contabilidad. Puedes estudiar la opción de utilizar un buen software, por ejemplo, que te puede ayudar también a reducir los costos.

2. Generar economías de escala


Todo negocio tiene unos costos fijos y unos variables.


Dentro de los costos fijos encuentras, por ejemplo, el sueldo de tus empleados cuando no les pagas por comisiones o el arriendo de una bodega. Las economías de escala te ayudan a repartir estos costos fijos entre un mayor volumen y por eso tu negocio se hace más rentable.



Por ejemplo, si tu vendes 10 carros, cada vehículo contribuye con una décima parte a la nómina de tu empresa. Si vendes 100 carros, cada uno de estos contribuye con una centésima parte a la nómina de tu negocio. Se trata de distribuir los costos fijos en un mayor número de unidades o servicios.



En épocas boyantes, lo mejor es vender grandes volúmenes para mejorar la rentabilidad. Las finanzas de tu negocio mejoran no solo por vender más, mejoran porque repartes mejor los costos.



3. Cambiar los costos a variables

 

Cuando estés en una época de recesión durante la cual se frena el volumen de ventas, no podrás generar economías de escala. Lo mejor que puedes hacer en estos momentos es cambiar la mayor cantidad posible de costos fijos a costos variables, y de esta manera ganar dinero así vendas una unidad o cien unidades de tus productos o servicios.



Algunos ejemplos pueden ser pagarle a la fuerza de ventas por comisión o tener maquila para producir tus productos. Cuando maquilas conoces el valor de lo que te cuesta cada unidad y eso es lo que estás pagando. Tú puedes ajustar tus finanzas al cambiar tus costos.



4. Reorganizar la financiación 



El costo del dinero es vital en tus finanzas.

Estudia cómo te estás financiado. Por ejemplo, si te resulta mejor comprar un vehículo con un préstamo o adquirirlo por leasing. Si te va mejor pagando un crédito hipotecario por una bodega, o alquilarla por leasing. Para esto no hay una sola fórmula, cada estructura financiera es única.



Lo que debes hacer es estudiar qué opción te sale más económica. También puedes disminuir el costo de tus deudas. Una opción es renegociar las tasas de interés con los bancos o buscar fuentes diferentes a los bancos, como por ejemplo el leasing.



Siempre debes pagar tus deudas a tiempo para evitar que te reporten en las centrales de riesgo. Las compañías muy grandes pueden emitir papeles comerciales para que el público los compre cuando necesitan otra financiación., o también pueden pasar sus cuentas corrientes a cuentas de ahorros para recibir mejores intereses.



5. Renegociar con clientes y proveedores


El dinero que necesitas para que tu negocio funcione puede salir más o menos caro según cuando te paguen tus clientes y tus proveedores.



Entre menos tengas que financiar la operación de tu negocio, esta será más rentable. Esto lo puedes lograr al negociar con tus clientes y tus proveedores, por ejemplo, descuentos por pronto pago. 



Si cuentas con el dinero para que tu negocio funcione en el día a día sin tener que financiar la operación, tendrás unas finanzas con mejores resultados.



6. Análisis permanente de rentabilidad


Si tienes varias líneas de negocio, tienes que estudiar cómo afecta cada una de estas a tus finanzas.



Primero debes estudiar cuáles son rentables y cuáles no. Lo sencillo es eliminar aquellas que no lo son siempre y cuando no sean estratégicas. A veces, hay líneas de producto que simplemente le llaman la atención del cliente, así no sean rentables, pero los atraen para adquirir otros productos y otros servicios. Estas suelen ser bueno conservarlas.


Comparte este articulo

Déjanos tus comentarios